¡Hasta los cojones del software libre!

Sí, estoy hasta los cojones del software libre, de verdad, estoy francamente muy harto y sí, la actual situacón de Ubuntu tiene mucho que ver aquí.


La noticia de que Canonical dejaba de tener al escritorio como prioridad para centrarse en la nube y el IoT fue un jarro de agua fría no solo para la compañía, sino para todo el GNU/Linux desktop en general. ¿Qué va a pasar con Ubuntu?, ¿abandonará el escritorio? No lo creo, ya que este sigue siendo un mercado importante para Ubuntu y Canonical. Todo apunta a que la compañía dejará de intentar “innovar” y no buscará OEM con la misma insistencia que ha mostrado en los últimos siete años.

Si la convergencia de Ubuntu ha fallado ha sido por Canonical

En primer lugar, la falta de autocrítica de Mark Shuttleworth ha propiciado que muchos defensores de Ubuntu apunten a las comunidades de software libre, pero los que llevamos siguiendo la trayectoria de Canonical desde hace años conocemos que la estrategia llevada a cabo para conseguir sus objetivos ha sido errónea, y totalmente, además.

Como ya he dicho muchas veces, sobre todo en los comentarios de MuyLinux, Canonical es una empresa pequeña que tiene que lidiar con gigantes que son mucho más grandes que ella. Cuando tienes por un lado a Red Hat y por otro a Apple y Microsoft, no puedes ir por la vida chocando contra todo, tienes que buscarte aliados. Ahí es donde Canonical ha fallado por completo, intentando vencer en lugar de convencer.

Como ya he dicho y creo que jamás me retractaré, siempre veré a Unity 8 como la gran ocasión perdida para cambiar las relaciones con la comunidad de KDE, de haber hecho borrón y cuenta nueva, pero las relaciones entre la comunidad y la empresa siguen siendo malas, todo por rencores canalizados a través de Jonathan Riddell. Sinceramente, es muy triste que en el software libre los sentimientos de unos ególatras se antepongan al bien común, y eso explica mucho de por qué a GNU/Linux le cuesta tanto en el mercado del escritorio.

Luego tenemos a Mir, mi odiado Mir. Siempre he visto el servidor gráfico de Canonical como una especie de “software antisocial”, algo que fue planteado de malos modos y con malos propósitos. Para explicarme, imaginad un tiroteo. En un lado tenemos a Canonical y en el otro a Red Hat y SUSE, mientras que en el medio, intentando esquivar las balas, tenemos a Intel, NVIDIA y AMD. Dicho de otra forma, Canonical intentó poner contra las cuerdas a los fabricantes de GPU para que se decantasen entre Mir y Wayland en una jugada bastante guarra, sin que Mir supusiese ninguna ventaja técnica sobre Wayland. ¿El resultado? Intel, pionera de Wayland, mandó a paseo a Mir a las primeras de cambio, mientras que NVIDIA primero se mantuvo al margen y luego dijo que apoyaría a ambos. Sobre AMD no tengo noticias. La cosa terminó como todos sabemos y Mir es actualmente un proyecto zombi.

Como ya dije en un comentario en Disqus, solo hay cuatro compañías en la computación que puedan hacer lo que quieran y salirse con la suya: Red Hat, Google, Oracle y Apple. Las demás tienen que adaptarse a lo que demande el mercado y ya, no hay más. ¿Os sorprende la ausencia de Microsoft? Eso es debido al fracaso de Windows 8, porque de haber colado el gigante de Redmond estaría en la lista.

Sin embargo, en algo voy a dar la razón a Canonical, y es que Ubuntu es odiada por muchos solo por el hecho de ser la más popular. Desde que uso GNU/Linux siempre he tenido constancia de la existencia de ese grupo de haters, que ha ido ganando fuerza conforme la compañía de Mark Shuttleworth ha ido metiendo la pata con ciertos movimientos y actitudes.

Los fanáticos del software libre juegan aquí un papel especial, ya que acusan desde hace años a Canonical de haber convertido a Ubuntu en una especie de juguete en manos de Microsoft, algo que solo puede provocarme risa. No, la actitud de la comunidad del software libre y de GNU/Linux no ha sido la mejor, cerrando constantemente la puerta a Canonical, incluso cuando ponía sobre la mesa alguna propuesta sensata. En resumidas cuentas, aquí todo el mundo la ha cagado en mayor o menor medida, no hay santos.

¿Por qué el software libre parece dirigido por niñatos con la mentalidad de un chiquillo de 15 años?

Después de una primera parte larga, pesada y en la cual muchos habrán tenido sensación de deja-vu, voy a abordar la segunda, en la cual voy a dejar claro qué me parece la comunidad del software libre y por qué estoy hasta los cojones de esta.

El gran problema del software libre es algo que llevo denunciando desde hace mucho tiempo. Es un movimiento que desde siempre ha ido mirado mal a los que no somos como ellos, son un asqueroso grupúsculo elitista cuyos miembros se creen que pueden mirar a todos por encima del hombro, solo porque son frikis que publican código.

Como consecuencia de lo explicado en el párrafo anterior, tenemos muchos proyectos que no terminan de mostrar todo su potencial por el exceso de orgullo de los líderes de los proyectos, porque el software libre está gobernado por ególatras estúpidos y carentes de empatía que serían capaces de dinamitar su propio esfuerzo con la única intención de putear al vecino. Aquí no solo apunto a Canonical, sino también a Red Hat y a buena parte de lo que rodea al proyecto GNU y a la FSF.

Los movimientos de Red Hat, convirtiendo a GTK en un juguete difícil de usar más allá de GNOME 3, tuvieron como principal objetivo dinamitar las posibles aportaciones de Canonical. Red Hat cree que con esa posición solo torpedea a Canonical, pero la realidad es que no solo está jodiendo a esa compañía, sino también a los usuarios y a los terceros desarrolladores, que siempre hemos sido poco más que mierda para ese asqueroso grupúsculo elitista de niñatos con mentalidad de 15 años llamada software libre.

¿Quieren saber por qué GNU/Linux nunca será el sistema mayoritario en el escritorio? Pues ahí lo tienen, esa es la realidad. Los usuarios importamos una mierda para esa élite de ególatras, no somos más que mierda, ni contamos y ni esperan contar con nosotros. Luego se sorprenden de que la gente prefiera usar Windows y Mac. ¿Cómo no lo van a hacer? Al menos Microsoft y Apple intentan cuidar a sus clientes y usuarios, algo que jamás le ha importado al software libre, ahí está la diferencia. Estoy hasta los cojones de esos "ingenieros de élite" que nos miran con desprecio solo porque nos tenemos sus "conocimientos superiores".

Estimados niñatos del software libre, perdón, voy a rectificar, estimadas y estimados señoras y señores del software libre, cuando ustedes se dedican a dinamitar un proyecto con el fin de dañar a la competencia, los principales perjudicados somos los usuarios. Sí, nosotros somos los que terminamos sufriendo las consecuencias de vuestras estupideces y vuestra egolatría, somos nosotros los que tenemos que lidiar con un software malo porque a un puñado de ególatras, o sea, vosotros, os importa más vuestro ego que el bien común, y por eso digo que estoy hasta los cojones del software libre. Si queréis que el software libre triunfe tendréis que llevar a cabo un cambio radical de mentalidad, no podéis seguir siendo la viva esencia de lo antisocial en el desarrollo de software.

Esta falta de empatía con los usuarios y los terceros desarrolladores a lo largo de historia se ha transformado en software poco amigable para esos dos sectores. El software libre no puede seguir siendo el enemigo de la gente común si quiere triunfar. ¿Por qué el software libre tiene que estar siempre ligado a algo poco práctico y poco amigable con los usuarios y las terceras partes?, ¿no sería bonito verlo convertido en lo mainstream y lo usado por la gente de a pie para demostrar que es un concepto superior al software privativo? Por otro lado, parece que dentro del software libre hay mucha gente que tiene asco a la masificación, quieren que sus creaciones solo sean un coto privado donde ellos decidan unilateralmente, muchas veces demostrando una actitud más que infantil, ególatra y narcisista ante el público.

¿Queréis una demostración de actitud infantil? La comunidad de Ubuntu lleva años demandando más participación, ahora que Canonical se ha medio retirado del mercado del escritorio tiene una oportunidad de oro para hacer valer esa participación demandada. Sin embargo, hay opciones de que esa comunidad termine abandonando la distribución después de tener ahí la oportunidad que llevan demandando desde hace años. Reclaman algo y una vez que lo obtienen lo rechazan. ¿No es esta una actitud tremendamente infantil? Sin duda, lo es.

Exijo un cambio de actitud en el software libre

Sinceramente, las cosas no pueden seguir siendo así. Los usuarios y los terceros de desarrolladores no podemos seguir siendo las balas en el eterno tiroteo entre los ególatras del software libre, así que exijo a todas las personas que tengan un puesto de responsabilidad en el software libre que se lo hagan mirar y cambien de actitud.

Y con esto no quiero decir que le besen los pies a Mark Shuttleworth, solo digo que de una vez piensen en los usuarios y en esas personas que vemos el software como una herramienta y no como un tótem al que adorar. En GNU/Linux necesitamos API más estables, necesitamos que GTK y GNOME sean más estables para así ganar más usuarios y desarrolladores, además de desarrollar el software pensando que no solo los ególatras del software libre van a utilizarlo, ya que sin nosotros, los usuarios, vuestro trabajo carecería de sentido.

A ver si se os mete de una vez en la cabeza a los fanáticos del software libre que Stallman no dijo nada contra el pragmatismo, así que aplíquenselo. Si el software libre es útil para todos, todos ganamos, incluido los ególatras del software libre, aunque os cueste creerlo.

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